Monday, February 20, 2017

La horrible visión de un único Estado - Ben-Dror Yemini - Ynet



Supongamos, y debemos asumir, que entre las dos opciones presentadas por el Estado el presidente estadounidense Donald Trump - un estado o dos estados -, Israel elige la primera opción. No tendría una mayoría entre la gente, pero sin duda tendría una mayoría en la coalición de gobierno. El propio presidente Reuven Rivlin ha presentado esta opción con todo su esplendor: un único estado, con plena igualdad de derechos civiles para todos.

Estoy escribiendo desde los Estados Unidos. Aquí y allá, me encuentro con partidarios del BDS, judíos y no judíos, entre ellos activistas de Voces Judías por la Paz (JVP), el órgano más antisionista en los campus.

Con algunos de ellos, increíblemente, aún es posible hablar. Y esto es exactamente lo que ellos están demandando: Un estado, con plena igualdad de derechos civiles para todos.

La gente de la derecha me escribe de vez en cuando, algunos con rabia, preguntándome cómo una persona como yo, que lucha contra la industria de la mentira, no sea capaz de ver la luz oculta en su solución. Esa es una pregunta extraña. Debido a que precisamente una persona como yo, que lucha contra las mentiras que tratan de convertir a Israel en un monstruo, que niegan el derecho de los judíos israelíes a un estado soberano, está en contra de la "solución" que esas mentiras están ofreciendo, en otras palabras, un único estado.

Así pues, ¿por qué demonios debería oponerme a una solución cuando la defienden los antisionistas y en cambio soportarla cuando se trata de la derecha?

Los activistas de la derecha tienen razón cuando argumentan que un estado palestino, si es que alguna vez es creado - y los palestinos no quieren que sea establecido -  será un estado de Hamas, y/o un estado de terror, y/o un estado que servirá de base para los cohetes y la yihad contra Israel, además de otras calamidades. Las predicciones de la derecha, es cierto, tienen una tendencia desconcertante para realizarse. ¿Pero eso basta para optar por un único estado?

Los palestinos dicen estar listos para un acuerdo de dos estados, pero no para un acuerdos de dos estados para dos pueblos. Ellos quieren convertir a Israel en otro estado palestino a través del "derecho de retorno". Por eso debemos prestar atención a que, aquí y allá, algunos de los líderes de los estados árabes han aceptado la fórmula de dos estados para dos pueblo.

Puede haber sucedido en la última iniciativa regional, en el contexto de la reunión del primer ministro Benjamin Netanyahu con el ex secretario de Estado estadounidense John Kerry, el rey jordano Abdullah y el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, tal como informó el Haaretz este domingo.

Tal disposición árabe también existía después de la propuesta del ex presidente estadounidense Bill Clinton en 2000. Pero incluso entonces, y a pesar de la supuesta presión árabe, los palestinos persistieron en su negativa. Si Netanyahu rechazó realmente la propuesta regional de Kerry, fue una locura, ya que aunque la líder del Meretz Zehava Gal-On les propusiera esta fórmula, los palestinos dirían que no.

Pero la derecha israelí insiste en que se retrate a Israel como la parte que rechaza ese tipo de acuerdo y a los palestinos como a esas pobres víctimas que están siendo despojadas de todas las posibilidades de un futuro mejor. Están insistiendo en la adopción de una política que alimenta la industria de la justificación del terror palestino. Se insiste en la promulgación de leyes con cero beneficios y un daño sin fin. ¿Por qué? Esto es lo que los judíos americanos pro-Israel me preguntan acerca de la reciente Ley de Regulación . ¿Por qué?

El hecho de que no haya ninguna posibilidad de llegar a un acuerdo en un futuro previsible con los palestinos, no conduce a la conclusión de que no hay nada que hacer. En primer lugar, la aceptación pública y proclamada por Israel de un acuerdo de dos estados para dos pueblos forma parte de la solución. Si estuviera claro que esta es la postura de Israel, su situación mejoraría. Pero no está claro. Parte de la derecha, después de todo, está insistiendo en una opción opuesta.

Incluso sin un acuerdo, Israel puede tomar medidas unilaterales que incluirían tanto el mayor control posible de la seguridad como unas claras características de separación demográfica, y una transferencia de autoridad a la Autoridad Palestina. No es sencillo. Hay lugares, como Hebrón, donde un acuerdo de este tipo encontrará innumerables dificultades. Sin embargo, hay situaciones en las que no existe una solución deseable y la dirección menos negativa debe ser adoptada.

El mayor desastre podría ocurrir si Trump anima a la derecha dura israelí, o le permite seguir marchando hacia un estado. El resultado será el logro de la visión del BDS. Y esta visión antisionista debe evitarse.

Labels: ,

Sunday, February 19, 2017

Las explicaciones de la izquierda liberal judía: Lo sentimos Israel, los judíos de los Estados Unidos simplemente no se parecen a ustedes - Alon Pinkas - Times of Israel



¿Realmente los judíos de América se preocupan por Israel? ¿Siempre? ¿Israel forma parte de su "identidad judía"? ¿Israel es una causa unificadora o un tema que divide a los judíos de América?

Hay una premisa falsa y engañosa, adoptada convenientemente por la mayoría de los israelíes y por algunos miembros de la comunidad judía estadounidense según la cual los judíos de América se despiertan por la mañana, pasan su jornada laboral y se van a dormir por la noche pensando en Israel y en lo que han hecho hoy por Israel. Ese nunca fue el caso.

Es tranquilizador ciertamente que una mayoría significativa (el 70%) de los judíos de América se sientan "muy" o "bastante" unidos a Israel, como reseñó el estudio del Pew Research de 2013: "Un retrato de los judíos estadounidenses: Una visión general".

Sin embargo, la trayectoria y las tendencias son preocupantes. Un gran grieta tectónica se está formando y mientras Israel sigue siendo un tema central - ya sea como unificación o controversia - para los judíos de América, la evidencia apunta hacia una disociación.

Los judíos de América están en medio de "Una historia de amor menguante" con Israel, tal como expresó Steven Rosenthal, y están experimentando un "Problema en la tribu", como señala el título del nuevo libro de Dov Waxman.

Tomamos la afinidad de los judíos americanos, y su apoyo a Israel, como una ley inmutable de la historia judía moderna. No es cierto, ni ha sido siempre así.

Antes de 1948, los judíos de América se encontraban en una situación única, a menudo extraña, ya que eran el único grupo étnico-religioso en los Estados Unidos sin "patria", sin ningún viejo país al que añorar e idealizar al igual que los otros grupos de inmigrantes. Esta característica, combinada con el Holocausto, es de enorme importancia en la comprensión de la evolución de la percepción judía americana de las relaciones con Israel.

La mayoría de los judíos de América, antes de 1948, eran por lo general indiferentes o abiertamente hostiles al sionismo. Llegaron a los Estados Unidos para convertirse en estadounidenses. Su identidad étnico-religiosa fue formada y moldeada por la vida estadounidense, por las circunstancias americanas y por la cultura estadounidense. Deseaban tener éxito y fundirse en el crisol americano, no luchar por la independencia y la soberanía judía en una antigua tierra estéril rodeada de 120 millones de árabes.

Israel sigue siendo un tema omnipresente en la vida judía americana, pero un cambio generacional está tomando forma, e Israel está perdiendo cada vez más un papel central en la mente de los judíos de América de menos de cincuenta años. No sólo el sionismo e Israel no forman parte de la identidad judía americana, de la autoimagen judía americana, sino que además su enfoque cosmopolita y su sistemas de valores éticos y morales progresistas se desarrollaron con anterioridad al establecimiento de Israel.

Por otra parte, el desarrollo cultural, la socialización, la asimilación y la mezcla en la sociedad y la cultura estadounidenses son atributos distintivos de los judíos estadounidenses y unas cualidades que no tienen nada que ver con Israel, que tampoco fue una idea después de 1948. La mayor parte de los judíos de América no fueron receptivos al sionismo, y solo de mala gana abrazaron a Israel como una "Patria original", uno que nunca visitaban.

Luego vino 1967 y la Guerra de los Seis Días.

1967 transformó a Israel en casi una religión civil, un "sucedáneo de religión". Una victoria militar sorprendente después de una percibida amenaza existencial creó un Israel diferente en las mentes y en los corazones judíos estadounidenses. Abarcaba a todo el establishment  judío: organizaciones, federaciones, grupos, sinagogas de todas las denominaciones judías.

Lo que finalmente llevó a la aparición de un lema: Somos Uno. Aunque se usa como un argumento y una herramienta para el reclutamiento para la acción, como solicitar contribuciones y compromiso con las organizaciones y proyectos, también tuvo una importante consecuencia: convertir a Israel en la principal causa unificadora, y en casi la razón de ser de las organizaciones y sus respectivas actividades.

Al mismo tiempo, los EEUU e Israel forjaron una alianza política y militar que, emanada de las consideraciones de la Guerra Fría, se consolidó y se caracterizó como una relación especial y única basada gradualmente  en su valor. Esto hizo de Israel un elemento aún más importante en la identidad judía y en la política.

Esta historia de amor duró dos o tres décadas, pero una serie de acontecimientos y desarrollos afectaron los contornos y la esencia de la relación. La controversia "¿Quién es judío", el caso Pollard en 1985, el asesinato de Rabin en 1995, el callejón sin salida palestino-israelí y la aparición de una generación más joven, urbana, liberal y escéptica, todos ellos tuvieron su peaje.

Israel ya no era el folleto brillante que sus padres les mostraron, y se hizo cada vez más incompatible con el sistema de valores liberal-sionista tradicional.

Dos cuestiones importantes precipitaron el cambio gradual: El intratable conflicto palestino-israelí y la realidad de décadas de ocupación israelí, junto con la despectiva, desconsiderada y por momentos arrogante actitud israelí con los judíos de la Reforma y del movimiento conservador, que comprende el 80% de la comunidad judía americana.

En lo político, Israel no está entre los cinco primeros temas que influyen en los patrones de voto de los judíos estadounidenses en las elecciones estadounidenses, como numerosos estudios indican. La relación entre Israel y las actividades, organizaciones, proyectos y manifestaciones de los pro-Israel proliferaron, pero los judíos americanos tienden a no colocar a Israel en un lugar destacado a la hora de cómo votan.

Sus preocupaciones son autóctonas y su participación activa en la política estadounidense no es - en general - motivada por causas impulsadas por Israel.

Los judíos israelíes no entienden ni respetan plenamente la proclividad natural de los judíos americanos a la diversidad religiosa, el liberalismo y la inclusión. Los judíos de América tampoco son plenamente conscientes de las inseguridades, ansiedades y mentalidad de asedio que sienten los israelíes. No son capaces de conciliar el inmenso poder y el éxito de Israel con los temores de Israel.

Sin embargo, a pesar de las lagunas y el distanciamiento, Israel sigue siendo la mejor, tal vez la única, esperanza de una duradera identidad judía americana que no sea exclusivamente religiosa.

Israel es a la vez unificador y divisorio, pero seguirá siendo necesario siempre y cuando se prosiga el diálogo. Si existirá un diálogo serio es otra cuestión.


PD: [N.P.] Tras tanto reseñar y alabar la "independencia de los judíos americanos" con respecto a Israel, una de las frases finales deja en evidencia la fragilidad y falta de sustancia de tal independencia "judía": 
"Israel sigue siendo la mejor, tal vez la única, esperanza de una duradera identidad judía americana que no sea exclusivamente religiosa".
Menudo panorama para el futuro del judaísmo no ortodoxo en los EEUU.

Labels:

Gran artículo: Trump mató la teología de los dos estados. Y eso al menos es bueno - Shmuel Rosner


1.- Las personas que apoyan de la solución de dos estados tienden a olvidar que no hay nada sagrado en ella. Es, tal como afirman, una "solución". Es decir: un medio para un fin.

¿Cuál es el fin? Que los israelíes y palestinos vivan en paz donde ambos se sientan como en casa. O más exactamente: para Israel que los israelíes vivan en paz donde se sientan como en casa, y para Palestina que los palestinos vivan en paz donde se sientan como en casa. ¿Cuál es el fin del juego para los Estados Unidos? Tener el conflicto palestino-israelí resuelto de una manera que ponga fin a esta distracción.

Es importante recordar que Israel no tiene un interés especial en un Estado palestino. El interés de Israel es tener un Estado judío seguro, próspero y culturalmente coherente. Un Estado palestino es sólo una manera para algunos israelíes de lograr ese objetivo. Pero si un Estado palestino no es el mejor camino para que Israel logre ese objetivo, Israel podría abandonar la solución de dos estados sin mucha fanfarria.

También es importante recordar que los EEUU no tienen un interés especial en un Estado palestino. El interés de los Estados Unidos es conseguir que el "conflicto" salga de la agenda tanto como sea posible. Si un Estado palestino no es la mejor manera para que los EEUU logren este objetivo, entonces podría abandonar la solución de dos estados sin muchos problemas.

Esto es esencialmente lo que dijo el presidente Donald Trump. ¿Un Estado, dos estados, por qué iba a importarle uno más que otro? Si las dos partes están contentas con otra solución, no hay razón para que los EEUU se obstinen en la solución de dos estados como si esta fuera una especie de sagrada teología. No hay razón para que nadie se queje de la negativa de Trump en obstinarse en una cierta solución. De hecho, todos los partidarios de la paz deberían estar encantados con el reconocimiento de Trump del hecho de que el mantra de la solución de dos estados ha convertido esta idea de "una solución en busca de un objetivo en un obstáculo".

2.- Matar la solución de dos estados como la única idea que debiera estar sobre la mesa es fácil. Encontrar una alternativa es difícil. Es especialmente difícil si se tiene en cuenta el objetivo que Trump tiene en cuenta:

Estoy mirando a dos estados y un solo estado, y me gustaría lo que ambas partes quieran. Estaría muy feliz con lo que ambas partes quieran. Puedo vivir con cualquiera de las soluciones.

Lo que ambas partes quieran. He aquí la parte difícil. Usted puede tener una solución de dos estados que algún pueblo quiera. Usted puede tener una solución de un estado que algún pueblo quiera. Sin embargo, tener una solución para ambas partes parece inalcanzable por el momento. Por lo tanto, lo que Trump estaba proponiendo ayer no tiene sentido. Si él está interesado en la intermediación de la paz entre Israel y sus vecinos árabes, como él dice, el camino a seguir está claro hasta cierto punto: él podrá ver lo que las partes dicen que quieren. A continuación, se dará cuenta de que no hay tal cosa como "lo que ambas partes quieren". Entonces tendrá que reconsiderar su posición.

Podría decir: Esto no es para mí. No estoy listo para empujar a estos dos pueblos hacia algo mientras ellos no quieren.

Pero también: Tengo que llegar a una cierta solución que creo que es la mejor para las dos partes porque nunca serán capaces de ponerse de acuerdo en nada por su propia cuenta.

¿Por qué va a optar Trump? No había nada en su actuación que lo aclare. Depende de muchas variables, la mayoría de los cuales se refieren a materias que no tienen nada que ver con Israel o Palestina. Tienen que ver con la agenda general de Trump y la energía que quiera dedicar a hacer frente a lo difícil que será alcanzar la paz en el Oriente Medio.

3.- Esta mañana oí a los líderes de la derecha israelí y parecían acostumbrados a la idea de que Israel va a frenar la construcción de asentamientos en Cisjordania. Parece que se van acostumbrando a ella sin muchas protestas, que se van acostumbrando sin darse cuenta de que consiguieron muy poco a cambio de un congelamiento parcial. Trump debería agradecer a su predecesor, el presidente Obama, por ponerle las cosas tan fáciles con respecto a la derecha israelí. La empatía, con Obama, fue tan baja, que incluso un presidente que sin ceremonias pide un congelamiento parcial de los asentamientos es aceptado con alegría.

4.- Los judíos críticos con la política de Israel - y que también son críticos judíos del nuevo presidente de los Estados Unidos - no deberían confundirse: es bueno para Israel llevarse bien con el presidente de los Estados Unidos. Es bueno para Israel tener buenas relaciones con la Casa Blanca y ser capaces de coordinar sus políticas con una administración comprensiva. Tal como se vio durante los ocho años de polémicas relaciones entre Israel y la administración Obama, ese tipo de relaciones basadas en un "amor crítico" no hacen más seguro a Israel y no hacen la paz más factible. Así que tal vez dar a Trump y Netanyahu cierta holgura y dejar que tengan un enfoque diferente sería prudente.

Y por cierto:

Tal vez es hora de detener la histeria inútil (y politizada) en relación a los EEUU e Israel: Gallup acaba de publicar los resultados de su encuesta, y muestran que el apoyo a Israel en los EEUU es más fuerte que nunca.

Tal vez es hora de detener la histeria inútil (y politizada) con relación a los EEUU y el antisemitismo: la encuesta del PEW acaba de publicar que los judíos de América son muy queridos.

5.- Unas pocas palabras sobre el nombramiento de David Friedman como embajador en Israel:
1. Un embajador debe reflejar y comunicar la política de una determinada administración. Esperar que Trump nombre a un embajador con el enfoque de Obama es poco realista y prudente. Eso haría que el embajador fuera ineficaz. 
2. Un embajador no hace o deshace la política de los Estados Unidos. Friedman no va a hacer la paz más o menos probable. 
3. De hecho, Friedman podría ser eficaz en una manera similar a la de Trump ayer: los israelíes van a confiar en sus buenas intenciones y por lo tanto serán más receptivos cuando él exprese ciertas críticas o realiza ciertas demandas en nombre de la administración. 
4. He oído que algunos ex embajadores americanos en Israel argumentan que Friedman "no está calificado" para ser embajador porque tiene "posiciones extremas, radicales". Pero uno debe preguntarse: ¿radical comparado con quién? Muchos israelíes consideran los puntos de vista de algunos de estos ex embajadores - Dan Kurtzer es un primer ejemplo - como mucho más radicales que los de Friedman. De hecho, un buen número de estadounidenses - muchos de los cuales son "tibios" (definición de Gallup) sobre un Estado palestino - podrían encontrar los puntos de vista de los ex embajadores como más radicales que los de Friedman. 
5. La lucha contra Friedman se parece mucho a la lucha contra Trump: Los que no aceptan la realidad de Trump tampoco desean aceptar la realidad de Friedman. En otras palabras: no se trata de las calificaciones de Friedman, se trata de las calificaciones del jefe. Y es algo equivocado: debido a que ningún embajador - ni siquiera el más aceptable para gente como J Street, los cinco ex embajadores o el Haaretz - va a salvar a los Estados Unidos e Israel de Trump.

Labels: ,

El informe sobre la guerra de Gaza eludirá la cuestión principal: ¿Israel puede derrotar a Hamás y/o Hezbolá? - Amos Harel - Haaretz



Se espera que el informe del interventor del estado Joseph Shapira sobre los fracasos del gobierno durante la guerra de Gaza de 2014 sea liberado (y no la promesa de hacerlo) al final de este mes, una vez que el primer ministro Benjamin Netanyahu termine su última ronda de viajes.

El informe debería poseer sin lugar a dudas un gran interés sobre tres aspectos principales del conflicto: el defectuoso funcionamiento del gabinete de seguridad durante los combates, la falta de preparación de funcionarios y militares de defensa con relación a los túneles de Gaza de Hamas, y las lagunas de la inteligencia con respecto a la amenaza global desde la Franja.

Muchos borradores del informe ya han sido provistos a los funcionarios mencionados en el documento, seguidos de filtraciones ante los medios de comunicación. En el aspecto político, el informe proporcionará más municiones para la batalla interna dentro de la derecha entre el Likud y Habait Hayehudi (Hogar Judío), dada la posibilidad de que la coalición de gobierno pudiera colapsar debido a las investigaciones de la policía sobre las sospechas de corrupción con respecto a Netanyahu.

Sin embargo, el informe no discutirá, y Shapira nunca tuvo la intención de que se discutiera, la cuestión central que debería interesar a los israelíes: si se espera más conflictos en el futuro con grupos extremistas disparando cohetes contra los civiles israelíes de sus propias zonas civiles, y si Israel puede poner fin a un conflicto de este tipo en beneficio propio.

Para sus propios fines políticos, el ministro de Defensa Avigdor Lieberman y el ministro de Educación Naftali Bennett, están haciendo hincapié en sus demandas de que la próxima campaña béñoca debe conllevar una victoria decisiva sobre Hamas y Hezbolá. Pero es mejor reconocer la realidad sin ser dirigidos por ese tipo de conclusiones, e inclusive no hablar de lo que constituye una victoria decisiva sobre unas organizaciones militares que no constituyen un país. Y es que la realidad es la siguiente: desde hace más de una década (y algunos dicen muchas décadas), las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) no han sido capaces de poner fin a una operación de este tipo con una victoria clara y decisiva.

La segunda Intifada terminó en algún lugar del verano de 2005 con Israel bloqueando la campaña de atentados suicidas dirigidas por Hamas, Fatah y la Yihad Islámica. Esta batalla costó muy cara a los israelíes -  más de 1.000 israelíes asesinados - y amplió la división política sobre el futuro de Cisjordania y la Franja de Gaza. También llevó al entonces primer ministro Ariel Sharon a evacuar, bajo la presión internacional y los ataques terroristas, todos los asentamientos en Gaza y unos pocos en el norte de Cisjordania.

Al mismo tiempo, el éxito en la lucha contra el terrorismo palestino ayudó al IDF a convencerse de que estaba bien preparado para el próximo conflicto. Cuando éste llegó justo un año más tarde, en el verano de 2006 en el Líbano, esta suposición resultó errónea. A pesar de los graves daños causados ​​por el IDF a Hezbolá, tuvo dificultades para llevar a cabo sus previstas maniobras terrestres en el sur del Líbano y para anular el lanzamiento de cohetes Katyusha durante la guerra.

Dos años y medio después, con un nuevo jefe de estado mayor y mejores portavoces (pero aún con Ehud Olmert como primer ministro), el ejército israelí emprendió la Operación Plomo Fundido en Gaza, la primera de las tres operaciones en la Franja. También en este caso Hamás sufrió un duro golpe, pero las maniobras terrestres de Israel siguieron siendo muy limitadas, y la expectativa principal de los comandantes fue mantener un bajo número de víctimas entre los soldados y civiles israelíes.

La operación fue vendida al público como un éxito, como una corrección completa de los errores detectados durante la Segunda Guerra del Líbano. En la práctica, a pesar de que el IDF había comenzado a entrenarse nuevamente con rigor y se preparó para la batalla de una manera organizada, nunca se enfrentó a un juicio real en Gaza.

En noviembre de 2012, con Netanyahu como primer ministro y Ehud Barak como ministro de Defensa, a Israel le bastó con una campaña aérea de una semana de duración sobre Gaza, la Operación Pilar de Defensa, y no hubo una ofensiva terrestre.

Una vez más, a pesar de que Hamas encajó algunos poderosos golpes - el asesinato de su jefe militar, Ahmed Jabari y la destrucción de la mayor parte de sus cohetes Fajr de fabricación iraní - la campaña estuvo lejos de ser una derrota en lo que se refiere a Hamas. Con la mediación de Egipto, el acuerdo alcanzado por Israel tuvo como resultado el estrechamiento del corredor de seguridad en la frontera con Gaza de 500 a 100 metros, haciendo que fuera mucho más difícil para el IDF identificar la excavación de túneles de ataque de Hamas contra Israel.

Este fue un acontecimiento que Hamas explotó fuertemente durante la guerra de Gaza de 2014. Aquí también los resultados fueron ambivalentes, por decir algo. Hamas no logró ninguno de sus objetivos, como el levantamiento del bloqueo de Gaza o la construcción de un puerto, pero Israel luchó contra Hamas durante 51 días y no destruyó sus formaciones de cohetes. Y el daño al proyecto palestino de túneles de ataque fue solamente temporal. La Operación Escudo Protector, similar a sus dos predecesoras, terminó en un empate sombrío.

El Estado Mayor conoce todo esto muy bien. En una reunión encabezada por el entonces jefe del Estado Mayor Benny Gantz, inmediatamente después de la guerra de Gaza de 2014, una serie de generales criticaron severamente el funcionamiento del IDF durante la guerra. Otros que tenían pensamientos similares se mantuvieron en silencio.

Una investigación de la fuerza aérea durante la guerra admitió dificultades en la supresión de la amenaza de los cohetes. Y una investigación separada más importante sobre el asunto de los túneles señaló graves omisiones en el manejo de ese tema en los últimos años por parte del IDF.

En cuanto a los túneles, parece que el IDF ha tomado acciones que mejoran un tanto la preparación de Israel. La primera es una barrera tecnológica contra los túneles en la frontera de Gaza. La eficacia de este esfuerzo aún no ha sido probada. El IDF también ha desarrollado una metodología para la lucha contra esa amenaza. También ha entrenada a las unidades pertinentes y ha triplicado el tamaño de la unidad de ingeniería de combate Yahalom, la cual dirige las operaciones contra los túneles.

En comparación, la situación relativa con respecto a los ataques con cohetes no es nada alentadora. El problema principal se refiere a la posibilidad de una guerra inesperada con Hezbolá en el norte. Según estimaciones recientes, el arsenal de cohetes y misiles de Hezbolá es de 80.000, lo que sería un reto para las baterías de interceptación del IDF.

Al final del año pasado, el sistema Honda de David entró en servicio como una capa de medio alcance contra cohetes y misiles, entre la Cúpula de Hierro y el sistema Arrow. Aun así, la respuesta defensiva no es completa. Es razonable suponer que Israel tiene un menor número de misiles interceptores que cohetes Hezbolá, y el alto costo de los misiles significa que no pueden ser producidos en cantidades ilimitadas.

Los funcionarios de Defensa deberán realizar una estricta gestión del inventario con el fin de manejar un ataque de choque de Hezbolá, que presumiblemente incluiría el lanzamiento de más de 1.000 misiles y cohetes diarios contra el frente interno israelí durante una guerra. El golpe de apertura sería probablemente incluso más duro.

Israel ha desarrollado una defensa impresionante frente a la amenaza de cohetes de Gaza: las baterías de la Cúpula de Hierro lograron una tasa de éxito del 90% en la guerra de Gaza de 2014. Pero el desafío del Líbano es mucho mayor y no se puede comparar al de Gaza.

Una guerra con Hezbolá cosecharía un gran número de víctimas y dañaría gravemente la infraestructura en el norte y centro del país, aunque el daño causado a Hezbolá y Líbano siempre sería mucho mayor. En tales circunstancias, el público pondría una gran presión sobre el gobierno y el ejército para que utilizara una fuerza desproporcionada contra Hezbolá.

Tal situación, sin embargo, sufriría el efecto secundario de la crítica internacional como sucedió con el Informe Goldstone después de la guerra de Gaza de 2008-09. Y esto podría dar lugar también a tensiones con Rusia, que al menos por ahora ve a Hezbolá como parte de su alianza en apoyo del régimen de Assad en Siria.

Hezbolá, y en menor medida Hamas, ha encontrado una solución que deja de lado la ventaja de Israel en potencia de fuego de precisión, en tecnología y en inteligencia: su capacidad expandida para golpear el frente interno israelí.

Israel tiene sus propias soluciones teóricas, como la llamada Doctrina Dahiya, desarrollada por el actual jefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot en 2008, cuando encabezó el Comando Norte. Esta doctrina, el nombre de la fortaleza de una vecindad de Hezbolá en el sur de Beirut, significa la destrucción generalizada de la infraestructura de Hezbolá, y también del Estado libanés.

No está claro qué enfoque adoptaría el gobierno de Israel cuando llegara el momento y la forma en que se llevaría a cabo en la práctica. El lado positivo es que el equilibrio estratégico permite que cada parte sea consciente del daño que la otra parte podría causarle, lo que puede ayudar a evitar la próxima guerra.

La conciencia de Israel de que podría verse envuelto en el pantano libanés ha contenido los impulsos aventureros de los políticos. Se ha dejado una guerra con Hezbolá como una opción de último recurso.

Labels: ,

Saturday, February 18, 2017

¿Está muerta la solución de dos estados? En Israel el debate prosigue - Isabel Kershner - NYTimes



Unas imágenes en unas enormes vallas publicitarias aparecieron durante la noche en Tel Aviv: una multitud amenazante de palestinos haciendo la V del signo de la victoria y con una leyenda en árabe: "Pronto seremos la mayoría".

Una interpretación de esa futuro se explicaba en hebreo para los que marcaban el número que aparecía en los carteles: Si Israel no actúa para separarse de los palestinos será menos seguro, menos democrático y menos judío. La provocativa campaña - muchos la tacharon de racista - la iniciaron el mes pasado una serie de generales y altos mandos israelíes retirados para sacudir a los israelíes de la apatía.

El presidente Trump logró el miércoles algo similar en el transcurso de unos pocos segundos, cuando de pie junto al primer ministro Benjamin Netanyahu en la Casa Blanca, declaró que estaba "valorando las opciones de una solución de dos estados y la solución de un único estado" para la resolución del conflicto israelí-palestino.

"Me gustará lo que ambas partes decidan", agregó, echando aparentemente abajo décadas de política norteamericana centrada en la creación de un estado palestino junto al estado de Israel.

Intencionadamente o no, el Sr. Trump había dado a entender de repente que la solución de dos estados en realidad no importaba.

Para el jueves, los israelíes y los palestinos estaban debatiendo febrilmente lo que podría venir después, y aún más confundidos acerca de la política estadounidense después de que la embajadora de Trump en las Naciones Unidas, Nikki Haley, reafirmara que la administración "apoya absolutamente" la solución de dos estados.

¿Pero cuáles son las opciones viables que no sean la solución de dos estados? ¿Un único estado con igualdad de derechos para los israelíes y los palestinos? ¿Un estado israelí dominante junto con una autonomía palestina definida como estado pero con poderes recortados? ¿Podrían las partes conformarse con ello?

Durante décadas, los palestinos han observado a las colonias judías repartidas en territorios que consideran parte de su futuro estado y llegaron a la conclusión de que Israel no tenía intención de favorecer su estado. Muchos de ellos, en particular la gente de Hamas que gobierna la Franja de Gaza, siguen sin reconocer a Israel en absoluto.

Muchos israelíes creen que en repetidas ocasiones han ofrecido buenas ofertas que los palestinos han rechazado una y otra vez, y consideran que los palestinos están divididos de manera irrevocable entre la Ribera Occidental y Gaza, sin un liderazgo unificado para negociar. La buena voluntad israelí, afirman, ha sido respondida con el lanzamiento de cohetes.

Ahora la clase política israelí, moviéndose hacia la derecha, cree claramente que es el momento de poner el dedo en la llaga.

"Creo que lo que el presidente americano y el primer ministro israelí estaban diciendo es que ninguna solución es posible y ahora tenemos que buscar soluciones alternativas, y que realmente existen soluciones alternativas", comenta Michael Oren, un viceministro diplomático en la oficina de Netanyahu.

Estas soluciones, comentó Michael Oren a la prensa, podrían implicar "medidas provisionales y el reconocimiento de que dichas medidas podrían crear una realidad de dos estados sobre el terreno, y podrían no ajustarse a lo que conocemos como una solución de dos estados, pero permitirían a los palestinos vivir sus vidas en prosperidad y seguridad", beneficiando también a Israel.

Netanyahu, debilitado por las investigaciones sobre corrupción, y bajo la presión de políticos de la derecha dura que aspiran a sustituirle y que se oponen a un estado palestino, se ha mostrado recientemente evasivo sobre su apoyo a una solución de dos estados. Dependía, comentó en Washington, de lo que los palestinos tuvieran en mente: "¿De qué estamos hablando? ¿Estamos hablando de Costa Rica o estamos hablando de otro Irán?".

Sobre todo, el Sr. Netanyahu parece querer consolidar el control israelí sobre la Cisjordania ocupada y gestionar el conflicto. Eso significa, básicamente, el mantenimiento de la situación actual con áreas o cantones palestinos divididos por el crecimiento de los asentamientos israelíes y rodeados por las fuerzas israelíes.

Netanyahu se ha referido a ello como un "estado menor", lo que implicaría que los palestinos obtendrían una autonomía de carácter estatal, y que eso sería suficiente de momento. Los críticos dicen que eso podría acelerar una realidad de un único estado, y ciertamente no sería el "acuerdo final" que el señor Trump dice que espera lograr.

Algunos analistas achacan la ligereza del Sr. Trump a la falta de conocimiento, porque una cosa en la que muchos palestinos e israelíes están de acuerdo es que una fórmula de un único estado nunca traerá la paz.

"Un Estado no es una opción", comentó Ghassan Khatib, un politólogo palestino de la Universidad de Birzeit en Cisjordania, señalando que Israel, que se estableció para otorgar la autodeterminación y la soberanía a los judíos, parece no querer reconocérsela a los palestinos. "Estamos hablando de dos estados o de ninguna solución, es decir, de una continuación del status quo".

Shaul Arieli, un experto israelí en geografía política que preparó los mapas para las negociaciones anteriores con los palestinos, y que es miembro de "Comandantes para la seguridad de Israel", el grupo detrás de la campaña de las vallas publicitarias, comentó que "una solución de un único estado es imposible" para Israel. "Demográfica y económicamente, absorber a millones de comparativamente pobres palestinos, lo destruiría".

Los resultados de una encuesta a israelíes y palestinos conocida este jueves y elaborada conjuntamente por la Universidad de Tel Aviv y por centros de investigación israelíes y palestinos, indicaban que el 55% de los israelíes siguen apoyando la idea de una solución de dos estados, mientras que el apoyo entre los palestinos se redujo a un 44%. Pero los números en ambos lados aumentaron significativamente cuando se les ofreció incentivos adicionales como una paz regional más amplia entre Israel y el mundo árabe. Entre los palestinos, el apoyo se incrementó con la capacidad de trabajar libremente en Israel, incluso después de la creación de un estado independiente. La encuesta incluyó una muestra representativa de 1.270 palestinos y 1.207 israelíes.

Los israelíes se muestran cada vez más temerosos ante la perspectiva de un Estado palestino ante su puerta. Ellos ven lo que sucede en otras áreas del Oriente Medio sumidas en el caos. Después de que Israel abandonó unilateralmente la Franja de Gaza en 2005, observaron como el grupo radical Hamas, que rechaza la existencia de Israel, tomó el control total del territorio tras ganar las elecciones legislativas. Y saben que sin Cisjordania, Israel estaría a sólo nueve millas de distancia en su punto más estrecho.

También existe el problema emocional de aquellos que identifican a Cisjordania como el corazón de la patria judía bíblica prometida por Dios.

La idea israelí de un Estado palestino nunca incluyó todos los atributos de una soberanía plena. Israel insiste en un estado desmilitarizado, y el Sr. Netanyahu dice que el ejército israelí tiene que mantener el control total de la seguridad.

Junto con otras cuestiones también intratables - como el destino de Jerusalén y los refugiados palestinos -, muchos expertos han dicho que el máximo que Israel puede ofrecer no cumple con los requisitos mínimos palestinos.

Saeb Erekat, un funcionario palestino, señaló esta semana que la solución de dos estados "representa un doloroso e histórico compromiso palestino al reconocer a Israel más del 78% de la Palestina histórica".

El presidente Mahmoud Abbas de la Autoridad Palestina, un gobierno interino que ha prevalecido en partes de Cisjordania desde la década de 1990, se ve debilitado por las luchas internas y por las amenazas de sus rivales en Hamas.

Mahmoud Zahar, un miembro de la línea dura de Hamas y uno de sus fundadores en Gaza, dijo al Sr. Abbas en una entrevista esta semana: "Está perdiendo el tiempo. Está desperdiciando nuestro tiempo y ayuda a los israelíes ampliar los asentamientos. Es un traidor. Es un espía".

Cuando el ex secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se acercó con la proposición de un acuerdo marco definiendo los principios de un acuerdo global de dos estados después de meses de negociaciones durante el 2014, el Sr. Abbas no respondió.

Desde entonces, Israel ha aprobado planes para miles de nuevas viviendas para colonos en Cisjordania y Jerusalén Este, y ha propuesto legalizar retroactivamente los puestos avanzados de colonos que fueron construidos en todo el territorio. Las medidas han afianzado aún más la ocupación, que cumple sus 50 años desde que Israel capturó el territorio de Jordania en la guerra de 1967.

Un número cada vez mayor de ministros israelíes de la derecha, incluidos los del Likud de Netanyahu, está presionando para anexionar los asentamientos que Israel tiene la intención de incorporar dentro de sus fronteras en virtud de cualquier acuerdo futuro. Israel también ha hecho grandes inversiones en carreteras y en infraestructura de conexión y de servicios en los asentamientos en Cisjordania, ahora el hogar de unas 400.000 personas.

Sin embargo, los partidarios de la solución de dos estados insisten en que aún podría ser factible.

Ambas partes han reconocido que requeriría ajustes territoriales a lo largo de las líneas de 1967. El Sr. Arieli, un geógrafo político, afirma que Israel podría mantener el 80% de sus colonos residiendo en Cisjordania dentro de sus fronteras mediante un canje territorial equivalente aproximadamente a un 4% con Cisjordania. También opina que la mayoría del 20% restante de colonos - aproximadamente unas 30.000 familias - lo más probable es que estén de acuerdo en regresar a Israel tras recibir una compensación.

Los números también pueden ser engañosos, y algunos expertos insisten en que una gran parte del cambio ocurrido sobre el terreno en los últimos años se puede revertir.

Alrededor del 50% del crecimiento de la población de colonos se localiza en dos grandes asentamientos ultraortodoxos, Modiin Illit y Betar Illit. Ambos son considerados intercambiables (quedarían en manos de Israel) al estar cerca de la línea del 1967. Los judíos fueron allí mayoritariamente buscando una vivienda barata, no por ideología. Juntos, estos dos asentamientos tienen unos 130.000 habitantes, es decir, un tercio de la población total de colonos de Cisjordania.

En algunos asentamientos más periféricas, comenta Arieli, la población ha disminuido a medida que los israelíes "votaban con los pies", al no moverse o irse de allí. Los dirigentes de los asentamientos atribuyen la caída a la presión de la administración Obama de limitar la construcción de nuevas viviendas.

Khatib, de la Universidad de Birzeit, está de acuerdo en que una solución de dos estados todavía es físicamente posible "con un poco de creatividad en el canje". Pero comentó que "no lo seguirá siendo por mucho tiempo".

Lo que falta es la voluntad política de los dirigentes de ambas partes.

Nahum Barnea, un importante columnista israelí, escribió en el diario Yedioth Ahronoth el jueves que si el Sr. Trump estuviera "un poco más informado", podría haberse dado cuenta de que no era una cuestión de un estado o de dos estados: "Las dos partes, en la práctica, han optado por una tercera opción: no estar de acuerdo".

Labels:

Wednesday, February 15, 2017

La enorme hipocresía del "primer gobierno feminista del mundo": Las ministras suecas optan por la hijab

a
De pie ante Trump


Con el hijab ante los mollahs iraníes. !! Unas valientes !!

En un comunicado que se ha ido viral en Twitter y Facebook, UN Watch, una organización no gubernamental de los derechos humanos en Ginebra, expresó su decepción porque el autoproclamado "primer gobierno feminista del mundo" sueco sacrificó sus principios y traicionó los derechos de las mujeres iraníes, cuando la ministra de Comercio Ann Linde y otros miembros femeninos del gobierno sueco caminaron el pasado sábado ante el presidente iraní Rouhani llevando hijabs, chador y capas largas, en deferencia a las opresivas leyes de la modestia de Irán que vuelven obligatorio el llevar el hijab, y todo ello a pesar de las promesas del gobierno de Estocolmo de promover "una perspectiva de igualdad de género" a nivel internacional, y adoptar una "política exterior feminista" en el que "la igualdad entre mujeres y hombres sea un objetivo fundamental".

De este modo, las líderes femeninas de Suecia ignoraron el reciente llamamiento de la activista por los derechos de las mujeres iraníes Masih Alinejad, quien instó a las líderes femeninas europeas a "la defensa de su propia dignidad" y a negarse a doblegarse ante las hijab obligatorias durante su visita a Irán.

Alinrejad creó una página en Facebook para las mujeres iraníes que resisten a esa ley y muestran su cabello como un acto de resistencia, y que ahora cuenta con 1 millón de seguidores.

"Las mujeres europeas son hipócritas", ha comentado Alinejad. "Defienden a las mujeres musulmanas francesas, condenando la prohibición de los burkines porque piensan que la compulsión es mala, pero cuando viajan a Irán sólo se preocupan por el dinero".

La escena de Teherán implica también un agudo contraste con la postura feminista adoptada por la primera ministra sueca Isabella Lövin contra el presidente estadounidense, Donald Trump, con un tuit viral y luego un artículo en The Guardian en el que afirmaba que "el mundo necesita de fuertes liderazgos por los derechos de las mujeres".

Hubo otro fuerte contraste: la misma semana en que las líderes políticas suecas llevaban todas sus hijabs, Teherán fue la sede del campeonato mundial de ajedrez femenino, y numerosas ajedrecistas de todo el mundo renunciaron a su oportunidad de participar porque se negaron a someterse a la imposición de un hijab y a la discriminación contra las mujeres de Irán.

La ministra de Comercio sueca Linde, quien firmó varios acuerdos con los ministros iraníes mientras lleva puesto un hijab, comentó "no ver ningún conflicto" entre la política de derechos humanos de su gobierno y firmar acuerdos comerciales con una dictadura opresiva que tortura a los presos, persigue a los homosexuales, y es uno de los principales ejecutores de menores.

"Si Suecia realmente se preocupa por los derechos humanos, no debería estar potenciando a un régimen que brutaliza a sus propios ciudadanos mientras lleva a cabo un genocidio en Siria. Y si se preocupa tanto por los derechos de las mujeres, entonces las ministras nunca deberían haber ido al Irán misógino", dijo el director ejecutivo de la UN Watch Hillel Neuer.

El gobierno sueco ha sido objeto de fuertes críticas de los diputados derechistas, centristas y de izquierda suecos, que dijeron que los ministros no deberían haber avalado un "apartheid de género".

Labels:

Sunday, February 12, 2017

La nueva alianza anti-Israel en los EEUU (seguidores de Trump y del partido demócrata) - Ben-Dror Yemini - Ynet




Han pasado tres semanas desde que Donald Trump entró en la Casa Blanca y una cosa debe quedar clara: la situación de Israel en los campus y ante la opinión pública progresista se va a poner peor, posiblemente mucho peor. Y cuanto más oficialmente se asocie Israel con Trump, las cosas se pondrán peor.

Estaba en las protestas contra él la semana pasada. Hablé con un sinnúmero de activistas judíos pro-Israel. Hay una conclusión: Israel está jugando con fuego. En el pasado, Israel recibió el apoyo de ambos partidos. Los demócratas no se han convertido en enemigos de Israel. Pero sólo un ciego no puede sentir el cambio. Esto no está predeterminado. Se puede detener. Pero no estoy seguro de que el actual gobierno israelí sea capaz de hacer lo que es mejor para Israel. Se muestra entusiasta e ilusionado con una alianza con la nueva administración. Esto es peligroso.

Trump se convirtió en presidente a pesar de que no contaba con el apoyo del Partido Republicano y aunque la mayoría de los estadounidenses no votó por él. Nombró a Stephen Bannon como su asesor principal. Bannon no ha sido sorprendido aún haciendo un comentario antisemita, pero se le ha conectado con suprematistas blancos que suelen ser también antisemitas. Y la combinación entre ambos anuncia un aumento en el nivel de antisemitismo.

Este es el mismo Bannon que estuvo detrás de la declaración emitida hace dos semanas, en honor del Día Internacional del Holocausto, que no mencionaba a los judíos. Y la derecha israelí hizo la vista gorda.

Yo personalmente me entrevisté con un importante funcionario judío americano en un foro cerrado. Estamos hablando de una persona que trabaja día y noche por Israel. Se necesita un proceso de paz, me clamó allí. Incluso si nada sale de él, aunque está muy claro que la parte palestina dirá siempre que no, existe la necesidad de una realista presentación de la voluntad israelí por la paz. No es que este alto funcionario ignore que no existe ninguna probabilidad de que la paz llegue. No es que él ignore que el presidente palestino Mahmoud Abbas ha rechazado todas las ofertas. Él lo sabe perfectamente. Pero en la batalla contra la deslegitimación, más se debe hacer. Mucho más.

Israel puede hacer más. El primer ministro Benjamin Netanyahu puede hacer más. Pero él no lo está haciendo. Se ha convertido a sí mismo en una caricatura de Emile Zola. Él acusa. Todo lo que hace es acusar. Todo el mundo tiene la culpa. Él es perfecto y maravilloso. Y esto es triste, porque existe otro Netanyahu. El Netanyahu inteligente. Más que inteligente. Él puede estar en la parte superior de la lista de los más impresionantes líderes de Israel. Es hora de que el pequeño político, el desconfiado, el regateador, vuelva al cajón, y que la persona astuta entre en acción. Sería bueno no sólo para Israel, sino también para Netanyahu.

Las Naciones Unidas decidieron celebrar un día internacional de recuerdo del Holocausto en 2005. Fue la iniciativa de Silvan Shalom, quien era el ministro de Exteriores en el momento. La decisión indicaba lo siguiente: "El Holocausto, del que resultó el asesinato de un tercio del pueblo judío, junto con muchos miembros de otras minorías, siempre será una advertencia para todas las personas de los peligros del odio, la intolerancia, el racismo y los prejuicios". Obviamente, los representantes de los países musulmanes expresaron sus reservas. El embajador de Indonesia sostuvo que "el Holocausto no es la única tragedia humana", y un diplomático egipcio dijo que "la resolución debe cubrir todo los casos de genocidio". Ellos protestaron por el hecho de que la resolución hablara expresamente de los judíos.

En enero de 2014, el jefe entonces de política exterior de la UE, Catherine Ashton, emitió un comunicado con motivo del Día Internacional del Holocausto. Ella se negó a mencionar la palabra "judíos". Ella era claramente anti-israelí. Ella provocó reacciones airadas en Israel. Ahora ha sido Trump, y el silencio ha sido ensordecedor. Y la derecha dura de Israel no debe y no puede adorar al hombre que ha seguido el camino tomado por Ashton y los países musulmanes. No, no ha sido una negación del Holocausto. Es una distorsión del Holocausto. Mientras él puede darles permiso de establecerse en todas los Kasbah y en cada colina, con el fin de reemplazar el Estado judío por un único estado.

El deterioro antisemita también se da en la izquierda. Bernie Sanders, el líder inamovible de la izquierda del partido Demócrata de los Estados Unidos, tuiteó felicitaciones a Linda Sarsour - una palestina americana con evidentes lazos con los islamistas y el BDS - por la organización de las protestas masivas tras la inauguración de Trump como presidente: "Gracias por ayudar a construir un movimiento progresista. Cuando estamos juntos, ganamos".

Algo malo está pasando a la democracia más grande e importante del mundo. Trump lleva tras de sí una oscura nube de comentarios racistas y a un grupo de seguidores que incluye antisemitas y racistas. Pero la respuesta de los demócratas también es temible, debido a que la coalición Sanders-Sarsour es básicamente una coalición roja-verde, izquierdistas e islamistas.

En las protestas anti-Israel, principalmente en Europa, hay una colaboración real entre la izquierda radical y los islamistas. En Gran Bretaña se reflejó en el Partido Laborista, convertido en una incubadora de antisemitismo. El actual líder del partido, Jeremy Corbyn, anunció en el pasado que era amigo de Hamas y Hezbolá. En los EEUU, la principal cooperación entre los miembros de la coalición roja-verde se da en los campus. El denominador común es el odio a Israel. Se infiltró en el partido Demócrata muy rápidamente y subió rápidamente hasta un líder del calibre de Sanders. Y lo que hizo Corbyn en el partido Laborista británico lo está haciendo Sanders en el partido Demócrata americano.

Debido a que Linda sarsour, una de las líderes de la protesta, se opone a la existencia del Estado de Israel, apoya el BDS y preconiza "un estado único (árabe)" (como cierta parte de la derecha israelí, porque los extremos se tocan). Ella es también una islamista para todos los efectos y soportes, por ejemplo, la ley de la Sharia. Cuando el Instituto Hartman Shalom inició una colaboración con activistas estadounidenses musulmanes, Sarsour firmó una petición oponiéndose a la iniciativa. Ella está en contra de la cooperación con los organismos que buscan la paz. Ella apoya la cooperación solamente con aquellos cuerpos que niegan el derecho de Israel a existir.

Y este activista islamista ha recibido la bendición de Sanders, así como la bendición de los judíos "progresistas" americanos. Siempre hay tontos útiles, y bastantes "judíos progresistas y útiles" bajo las consignas de "justicia y derechos humanos" apoyan esa deriva. Lo que está sucediendo en los campus, y debemos tomar nota, está llegando a la parte superior de las organizaciones políticas y los medios progresistas muy rápido. Es demasiado pronto para decir que esta corriente se hará cargo del partido Demócrata. Pero ya ha sucedido con el Laborismo británico. Podría suceder también con el partido Demócrata.

Labels: ,

¿Israel no debería prestar más atención a ciertas posibles manifestaciones de antisemitismo? - Shmuel Rosner - NYT



Los judíos en los Estados Unidos estaban justamente preocupados y enfadados a finales de enero, cuando un comunicado de la Casa Blanca en el Día Internacional de la Memoria del Holocausto no mencionó a las principales víctimas del Holocausto: los judíos.

Organismos tanto desfavorables como favorables al presidente Trump denunciaron el comunicado. Algunos consideraron que era la prueba de que la nueva administración quería hacer un llamamiento a los sentimientos antisemitas. Otros dieron a la Casa Blanca el beneficio de la duda, presumiendo que la redacción de la declaración fue un error lamentable.

El jefe de la Liga Antidifamación argumentó en un blog que la declaración confirmaba "las esperanzas de los enemigos de los judíos que tratan de normalizar el antisemitismo y descartar la idea de que los judíos sufrieron de manera desproporcionada durante la Segunda Guerra Mundial". La coalición Republicana Judía dijo que "la ausencia de una declaración directa sobre el sufrimiento del pueblo judío durante el Holocausto fue una omisión lamentable". El columnista conservador John Podhoretz denominó el intento de la Casa Blanca de explicar y justificar esa ausencia como "abominable".

El gobierno de Israel , sin embargo, permaneció en silencio.

Ese silencio no pasó desapercibido. Sean Spicer, el secretario de prensa de la Casa Blanca, trató de desviar las críticas de la declaración diciendo que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, "ha dado la bienvenida a esta administración" y "valora la amistad y el respeto" que el señor Trump "ha demostrado por Israel y el pueblo judío". En otras palabras: La administración Trump es amiga de Israel y por lo tanto es un amigo del pueblo judío. Y por lo tanto, merece cierta libertad de acción en sus declaraciones relacionadas con el Holocausto.

Por supuesto, una declaración inadecuada no convierte a la Casa Blanca de Trump en antisemita. Tampoco el hecho de que el presidente tenga seguidores antisemitas. De hecho, hay muchas razones para sospechar de los intentos de pintar a Trump como hostil a los judíos: Su hija y sus nietos son judíos. Y ha tenido en los últimos años consejeros, empleados y donantes judíos.

Aún así, el silencio de Israel sobre la declaración del Holocausto de la Casa Blanca nos dice algunas cosas inquietantes sobre el Estado judío. La más importante es que hay un límite a lo que Israel está dispuesto a sacrificar en sus denuncias del antisemitismo. Tomemos el ejemplo del Partido de la Libertad de Austria, que fue fundada por antiguos nazis. Durante años, Israel se negó a tener contacto con ese partido debido a sus inclinaciones antisemitas. Pero a medida que crecía en el poder - y respaldaba al Estado judío - Israel se fue volviendo más receptivo a aceptar el cortejo del Partido de la Libertad.

De vez en cuando, hay incluso una tentación para Israel se beneficie de antisemitismo. En los últimos años, en lugar de centrarse en la necesidad de luchar contra el antisemitismo en Francia, Israel pidió a los Judios franceses venir a vivir en Israel.

Ocasionalmente, cuando Israel se encuentra con un caso claro de negación del Holocausto, o de persecución de los judíos, que no tiene ningún reparo en levantar su voz. Hace dos años, el canciller israelí advirtió a los partidos europeos populistas y de extrema derecha que debían huir de los neonazis y describió al partido Jobbik de Hungría y a Golden Dawn de Grecia como "ilegítimos".

Pero la mayor parte del tiempo, Israel intenta equilibrar con delicadeza su deseo de deslegitimar el antisemitismo y su necesidad de mantener unas relaciones exteriores que hagan avanzar sus causas. A veces esto significa utilizar los ataques contra los judíos para atraer la inmigración judía a Israel. A veces significa hacer la vista gorda ante cierto antisemitismo a cambio de apoyo político. A veces significa ignorar la trivialización de los judíos muertos en el Holocausto.

Esto es tan inevitable como preocupante, incluso doloroso. Desde luego Israel es un estado con intereses y prioridades entre las que censurar el antisemitismo es una de ellas, pero no la única.

David Ben-Gurion, el padre fundador de Israel, entendió esto cuando accedió a aceptar las reparaciones económicas de Alemania, menos de una década después del Holocausto. Los oponentes de Ben-Gurion tenían un poderoso punto de vista moral en contra de aceptar el dinero de un país que acababa de orquestar el asesinato de millones de judíos, pero el primer ministro israelí pensó que su deber como responsable de la construcción y la defensa del nuevo estado triunfaba sobre tales consideraciones. Entonces, como ahora, Israel veces accedió a ayudar a otros países y partidos en el encubrimiento de su imagen. A menudo fue un intercambio: Nosotros, Israel, conseguiremos lo que necesitamos en forma de dinero, armas o apoyo político, mientras ustedes obtendrán el derecho a exhibirse con Israel como prueba de que no son antisemitas.

Esto podría llegar a ser mucho más incómodo cuando el país en cuestión son los Estados Unidos y cuando la persona acusada de tolerar el antisemitismo es el presidente de los Estados Unidos. Israel depende de la ayuda, la seguridad y el apoyo diplomático de los Estados Unidos más que de cualquier otro país. Y la comunidad judía estadounidense es el otro pilar principal de los judíos del mundo, al lado de Israel. Más del 80% de los judíos viven y prosperan, ya sea en Israel o en los Estados Unidos. Esto hace que cuando se trata de los Estados Unidos, el antisemitismo oficial no puede ser pasado por alto.

Esto podría resultar en una división irreparable entre los judíos. La declaración del Día Internacional de la Memoria del Holocausto - provocando la protesta judía en los Estados Unidos, mientras no provocaba nada en Israel - sólo lo demostró.

Labels: ,

La inmadurez de la derecha o la Ley de la Frustración Provocativa - Shmuel Rosner



Ya comenté la evacuación del asentamiento de Amona señalando que fue un drama manufacturado. Los colonos la necesitaban y la coalición también. El resultado no cambió, pero los actores reprodujeron su papel con un éxito razonable. Sin embargo, otros actores sienten la necesidad de participar en su propio drama: El proyecto de ley de los puestos de avanzada.

El proyecto de ley tiene por objeto prevenir evacuaciones como la de Amona, cuando algunos judíos se han asentado desde hace mucho tiempo en tierra árabe privada en Cisjordania. Esencialmente dice que los propietarios palestinos obtendrán una compensación justa y que los judíos no serán evacuados. El Procurador General advirtió que la ley era ilegal. El primer ministro trató de conseguir que la Knesset no votara sobre esta legislación antes de su reunión con el presidente de Trump. Pero la Knesset fue insistente.

¿Por qué? Esbocemos una respuesta.

El líder del partido Hogar Judío, Naftali Bennett, es criticado por su base por no impedir la evacuación de Amona. Los miembros del partido Likud están preocupados porque posponiendo el proyecto promovido por Bennet serán asimilados a la izquierda. A otros miembros de la coalición simplemente no les importa. ¿Por qué debería importarles? En general, se supone que la ley es de hecho ilegal y que el Tribunal Supremo la echará abajo.

Si eso sucede, al final todo el mundo ganará: Israel no adoptará una ley problemática, los líderes de la derecha serán vistos como audaces y atrevidos, el primer ministro habrá demostrado tener buen juicio, la oposición demostrará que luchó contra una ley verdaderamente problemática y el Tribunal realzará su importancia. El Tribunal no forma parte del sistema político, por lo que a ningún político le importa si los jueces se revalorizan.

Prepárense entonces: La derecha va a celebrar una legislación que no se aprobará finalmente y la izquierda llorará por lo mismo. La derecha pretenderá que la fallida legislación resolvía un problema importante para Israel, aunque no lo hacía, y la izquierda pretenderá que la fallida legislación era otra señal de que Israel estaría cometiendo su propio suicidio, aunque la legislación no implica tal cosa.

Los periódicos ni siquiera pudieron ponerse de acuerdo sobre el nombre de dicha ley cuando la Knesset la aprobó por 60-52 votos. Sugerencias:

A: Ley provocativa para legalizar retroactivamente los asentamientos avanzados.

B: Una legislación histórica aclamada por la derecha.

C: Ley problemática sobre la apropiación de tierras palestinas.

D: Legislación que tiene por objeto prevenir futuras demoliciones de viviendas de colonos construidas en tierras privadas palestinas.

¿Pero qué significa esta ley en realidad?

Es una ley que tiene por objeto prevenir la evacuación de las casas construidas hace muchos años en tierras de propiedad palestina, es decir, salvar a unos pocos cientos de colonos de un embarazoso inconveniente. Es una ley destinada a demostrar al público que la Knesset está haciendo todo lo posible para apoyar a los colonos, un importante bloque de votantes. Es una ley destinada a sumar puntos dentro del campo de la derecha cuando sus líderes tratan de posicionarse para una futura batalla por el liderazgo de Israel en una era post-Netanyahu. Es una ley que apunta a promover la idea de que el Tribunal Supremo, una vez más, tiene la culpa de la incompetencia de la derecha, es decir, culpar a las élites legales en lugar de a las políticas equivocadas.

Mi titular, después de la votación que confirma una ley que permitiría compensar a un propietario palestino por su tierra, en vez de evacuar a un colono por construir su casa en un terreno privado palestino, es algo diferente.

La Knesset aprueba la Ley de la Frustración Provocativa.

La Knesset la aprobó, eso es un hecho. Se trata de una Ley, ese es otro hecho. Por ahora. Pero las apelaciones legales obligarán al Tribunal Supremo de Israel a decidir si realmente es legal, y se supone que rechazará su legalidad, tal como el Procurador General advirtió al gobierno que lo haría. Provocativa, creo que eso es también un hecho: Los palestinos fueron provocados, la izquierda israelí fue provocada, el status quo fue provocado, y supongo que muchos países de la llamada Comunidad Internacional afirmarán haber sido provocados.

La frustración es la parte que necesito explicar. ¿Por qué denominarla la Ley de la Frustración?

Voy a comenzar recordando que la coalición de centro-derecha de Israel ha estado en el poder durante la mayor parte del tiempo desde 1977. Se trata de una coalición fuerte que tiene el apoyo de la mayoría de los israelíes, y más aún de los judíos israelíes. Se trata de una coalición que incluye halcones seculares y tradicionales, sionistas religiosos y partidos ultra-ortodoxos. Es una coalición favorable a los asentamientos israelíes y a los colonos israelíes en Cisjordania.

También es una coalición que nunca ha presentado, y nunca ha estado de acuerdo internamente, en una solución coherente para el conflicto palestino-israelí.

Mientras que la soñadora izquierda israelí está dispuesto a entregar la tierra de Judea y Samaria a los palestinos a cambio de una supuesta paz, mientras los más sobrios israelíes de centro-izquierda defienden una retirada israelí de ciertas partes de Judea y Samaria para retener una clara mayoría judía y librar a Israel de la ocupación (incluso si no hay paz como resultado de tal movimiento), la coalición de centro-derecha-religiosos está dividida y es incoherente.

Algunas facciones dentro de la coalición de centro-derecha sostienen que el status quo es actualmente la única opción. Otros insisten en una solución de dos estados siempre que el otro estado - Palestina - sea un "Estado menor y no peligroso", sea lo que sea. Algunos quieren mantener todos los asentamientos y retener la tierra en manos de Israel, y dar a los palestinos una "generosa autonomía" (una autonomía es algo menos que un "Estado menor"). Finalmente, algunos quieren anexionar todo el territorio y dar a todos los palestinos el derecho a convertirse en ciudadanos israelíes.

Así que la derecha tiene muchas soluciones pero no una solución. Por otra parte, tiene muchas soluciones que no se pueden vender: los israelíes no se sienten muy a gusto con la idea de sumar dos millones (o uno y medio, como si eso importara) de ciudadanos palestinos. La comunidad internacional no acepta la legalidad de los asentamientos. Los palestinos no muestran inclinación a aceptar cualquier cosa que no sea un estatus de estado completo y con sus condiciones. El Tribunal Supremo insiste en que la legalidad tiene que ser mantenida.

Resultado, la derecha está atascada. Tiene el poder político, controla el gobierno y la Knesset, pero no tiene una solución clara que vender y no tiene la mayoría para apoyarla. Por lo tanto, la aprobación de esa ley es una señal más de su frustración y de que tampoco tiene una solución.

La coalición de derecha está frustrada con los israelíes que no aceptan sus soluciones (la "izquierda", es decir, todos aquellos que no son compatibles con la coalición). La coalición de derecha se siente frustrada con una comunidad internacional que intenta presionar a Israel para que acepte una solución que tampoco representa ninguna solución. La coalición de derecha se siente frustrada con un Tribunal que se niega a permitir que busque soluciones fuera de los límites de la ley. La coalición de derecha está frustrada, obviamente, con los palestinos, que se niegan a aceptar sus "remedios" para el conflicto.

Así que la "solución" es la decisión inmadura de aprobar leyes sin sentido y declarar su victoria. Como si mantener un hogar en el asentamiento de Ofra que tuviera que ser evacuado - en el improbable escenario en el que el Tribunal aceptara la legalidad de la nueva legislación - resolviera algo. Como si dar a Israel el derecho a compensar a los propietarios privados palestinos de tierras en Cisjordania, en lugar de dejar que las conserven, fuera a aligerar la carga de un conflicto cuyas raíces son profundas y cuya inmunidad a una solución es muy poderosa.

No, la derecha israelí no es responsable de que el conflicto entre Israel y Palestina aún no esté resuelto. No, la derecha israelí no se equivoca necesariamente cuando rechaza soluciones que apunten a desmantelar todos los asentamientos y cortar los lazos de Israel a Judea y Samaria. No, la derecha de Israel no es la única facción que está vacía de ideas y cuya única opción viable es más o menos el statu quo.

Pero es culpable de una conducta inmadura. Aprobar una ley para ventilar su frustración ante una situación tan complicada es un comportamiento inmaduro. Después de cuarenta años en el poder, se podría esperar que la coalición fuera algo más madura. Después de cuarenta años en el poder el tiempo para comportamientos inmaduros ya ha pasado.

Labels: ,

Saturday, February 11, 2017

El acertijo de Amona - Daniel Gordis - Tablet



Jóvenes judíos encogidos de miedo en una sinagoga repleta de libros sagrados mientras las fuerzas de seguridad irrumpen destrozando las puertas, suena como una escena de otro lugar, de un momento diferente. Invariablemente, la imagen nos transporta a Europa, a los judíos como víctimas consumadas, a unos acontecimientos que nuestro sentido del bien y el mal, de lo justo e injusto, interpreta como exento de ambigüedad.

La evacuación de Amona la semana pasada fue dolorosa por muchas razones, siendo una de las mas importantes una imagen a la vez similar y dramáticamente diferente. Una vez más, unos judíos se parapetaron en una sinagoga. Una vez más, se sentaron en el suelo ante unas estanterías repletas de textos sagrados. Y una vez más estaba claro que no era más que cuestión de tiempo que las fuerzas de seguridad violaran las barreras, entraran en la sinagoga y se llevaran a los judíos fuera de allí.

Esto, por supuesto, no era Europa, y los soldados no eran nazis sino judíos cuya misión era defender el estado de derecho en un Estado judío. Por lo tanto, el dolor que muchos de nosotros sentimos no provenía de la imagen de unos judíos como víctimas. Esta vez, mientras estábamos sentados frente a una pantalla mirando con gran atención, sentimos el doloroso anhelo de una claridad moral que desde hace mucho tiempo hemos perdido.

Esto no era porque no había ninguna duda de que Amona tenía que ser desmantelada. El Tribunal Supremo había dictaminado que se asentó sobre una tierra palestina privada, y por lo tanto exigía que sus habitantes la abandonaran. Uno puede cuestionar la decisión del Tribunal o incluso el activismo del Tribunal en general, sin embargo, el Tribunal de Justicia es el tribunal. Menachem Begin dijo una vez que los colonos de Elon Morhe, a los que el Tribunal Supremo también había dado instrucciones de desalojar y que confiaban en que Begin estaría a su lado y se resistiría: "Hay jueces en Jerusalén". Donde no hay jueces, o cuando nadie les hace caso, la sociedad civil no puede perseverar. Un gobierno que no hace caso al Tribunal Supremo o lo ignora siembra las semillas de final de una democracia.

El desmantelamiento de Amona fue crítico para la supervivencia de Israel. O eso pensamos.

De hecho, muchos israelíes creen que Amona no es el problema, sino el proyecto de asentamientos que pone en peligro el futuro de Israel. Después de todo, si la derecha dura de Israel se sale con la suya y se anexiona Cisjordania como manifiesta pretender hacer Naftali Bennett, ¿el posible futuro sería un estado judío y democrático? ¿Qué será de los 2,5 millones de árabes que viven en lo que muchos israelíes llaman Judea y Samaria? ¿Alguien realmente se imagina que el mundo toleraría que Israel tratara de reubicar a esas personas en el otro lado del río Jordán? ¿O que Jordan estaría de acuerdo con eso? ¿O que el proyecto no es remota y logísticamente factible? ¿O que la mayoría de los israelíes que se enfrentarían con imágenes demasiado familiares de soldados desarraigando comunidades enteras se quedarían de brazos cruzados?

¿Vamos a convertir en ciudadanos israelíes a esos 2,5 millones de árabes? Si se hace, eso convertiría a los árabes en alrededor del 40% de la población de Israel, un número que es probable que pronto crecería. Añadan a eso a la población haredi, y los sionistas serían una minoría en el Estado judío. "La ciudadanía para todos" es, pues, otro camino a la destrucción de todo lo que hemos construido.

Otros, por lo tanto, sugieren que concedemos a estos árabes plenos derechos civiles, pero no el voto. Sin embargo, ¿un país en el que millones de personas no tienen voz en la selección de su gobierno no sería un paso hacia un apartheid? ¿Estamos dispuestos a destruir a Israel librándolo de toda legitimidad legal, moral o internacional?

Pero si las cosas están tan claras, ¿por qué no tenemos un sentimiento de claridad moral mientras vemos que Amona ha llegado a su final? ¿No representó el triunfo sobre Amona un triunfo de la democracia y del estado de derecho de Israel? ¿Decentes como eran la mayoría de sus habitantes, no provocaron ellos mismos, incluso con la mejor de las intenciones, la condena de ese lugar al que llamaban hogar?

Sí, pero no. Lo que vimos cuando como observamos la demolición de la sinagoga de Amona fue también la ruptura del espíritu fundacional de Israel. Nada articula mejor ese ethos que la vieja canción sionista "Anu Banu Artza": "Hemos llegado a la Tierra de Israel para construir y asentarnos".

Antes de la estatalidad, los judíos emigraron a Palestina y se asentaron en las tierras que pudieron comprar. Después de la Guerra de la Independencia, cuando Israel capturó parte del territorio que no estaba incluido en los mapas del plan de partición de la ONU, los judíos también construyeron en esa tierra. La mitad de la Galilea, incluidas pequeñas ciudades como Carmiel, es judía porque los judíos construyeron sobre un territorio que los árabes perdieron en una batalla que esos mismos vecinos árabes nunca debieron haber iniciado. En 1949 nadie se preguntó si los judíos debían asentarse sobre esa tierra que Israel acababa de capturar. El momento político era diferente, las normas internacionales eran más permisivas y, quizás lo más importante, crear y construir en la tierra fue el oxígeno del Estado judío. Es por ello que a partir de 1967 muchos de los que comenzaron a construir a través de la Línea Verde asumieron que estaban haciendo precisamente lo que habían hecho sus padres o abuelos. Ellos regresaban y se instalaban en la Tierra de Israel. ¿Acaso eso no había sido la esencia del sionismo? ¿Por qué no podían ser la ola más reciente de pioneros del sionismo?

Casi medio siglo ha pasado desde el comienzo del proyecto de los asentamientos. Algunos israelíes creen que el proyecto ahora amenaza el ser mismo de Israel, mientras que otros lo ven como la encarnación de lo que se hizo y de lo que sigue haciendo viable a Israel.

En realidad, ambas partes perdieron la semana pasada. Si estuviéramos más en sintonía con nuestras almas y nuestra historia, todos estaríamos de duelo. Para salvar a la sociedad civil de Israel, no hubo más remedio que desmontar Amona. Sin embargo, ¿qué nos queda? ¿en qué creemos aún? Si el sionismo ya no implica asentarse en la Tierra de Israel y construir en ella, entonces, ¿qué es el sionismo? Si la opinión de AD Gordon de que solamente a través del trabajo de la tierra, con la suciedad siempre presente bajo las uñas, serían redimidos los judíos, ahora nos parece pintoresca y ingenua, ¿qué visión de Israel nos animaría? Nosotros, como colectivo, ¿todavía creemos en algo? Si es así, ¿en qué? Y si no creemos, ¿por qué nos atrevemos a imaginar que podemos sobrevivir mucho tiempo en esta región?

La tragedia amarga de Amona es que no tuvimos más remedio que derribar las puertas de la sinagoga, pero al hacerlo también continuamos desmantelando nuestro mito nacional. El sionismo transformó al pueblo judío porque fue una aspiración que trataba de hacerlo  parte de un proyecto transformador. ¿Nos hemos perdido porque tal vez nosotros mismos lo estamos desmantelado?

Si hace una semana deberíamos estar llorando, a continuación, durante las próximas semanas y más allá, deberíamos sentir la necesidad de reimaginar y reactivar nuestros sueños, de redescubrir nuestro propósito. El sionismo sobrevivirá solamente si su estado es sentido como una aspiración nacional. Nuestros hijos y los suyos vivirán en esta tierra solamente si todavía pueden creer, sin problemas conscientes ante sí mismos, y llenos de alegría, que hemos vuelto a la Tierra de Israel para construir en ella, y al hacerlo, formar parte de ella .

Labels: ,

Una necesaria asociación moral entre los campos ideológicos de Israel - Yedidia Stern


Colonos de Amona


Amona ha sido evacuada y los israelíes se han dividido en los campos obvios: júbilo y alegría por un lado (la izquierda), tristeza y dolor por el otro (la derecha). Si sus lentes miran a la derecha, la destrucción de la pequeña comunidad fue un "día difícil y triste", tal como lo expresó el ministro de Seguridad Pública. Por otro lado, si usted usa lentes de la izquierda, la evacuación de la pequeña comunidad, !por fin!, fue visto como un motivo de celebración.

Nos hemos acostumbrado a ver a ambos lados el uno frente al otro con la boca abierta, gritando "solamente" sus argumentos, cerrados a los argumentos de la otra parte. ¿Pero las gafas ideológicas justifican las reacciones automáticas de tristeza de la derecha y de alegría de la izquierda a la luz del acontecimiento? Una mirada hacia el examen de las sensibilidades fundamentales de la derecha y de la izquierda debería dar lugar a una reacción diferente.

¿Por qué está triste la derecha? Debido a que la "expulsión" de Amona constituye una retirada, aunque sea una pequeña y táctica hasta la próxima colina, y el proyecto de ley de Reglamento, desde su visión, se aplicaría a la soberanía israelí sobre las tierras de Judea y Samaria. Pero, ¿qué valor tiene la soberanía si el Estado fuera incapaz de aplicar las decisiones tomadas por las autoridades facultadas, en este caso la Corte?

Los derechistas deben entender la importancia de la condición de Estado y respetar el valor de la unidad nacional, permitiendo que las decisiones que se toman se apliquen. Por lo tanto, deberían ser la oposición más fuerte a la insubordinación y los principales defensores de la aplicación de las decisiones democráticas del estado de derecho. Este es un valor básico de un verdadero campo conservador.

¿Por qué la izquierda está feliz? Debido a lo que la evacuación Amona indica, aunque sólo sea durante un breve momento y con una "alegría de los miserables", es decir, que todavía existe la posibilidad de detener la tendencia a la anexión, lo que permitirá la división de la tierra en dos estados, uno de los cuales debería ser judío y democrático. Este es un valor importante a nivel nacional, pero para una persona auténtica de la izquierda existe un valor preferente a la nacionalidad: La sensibilidad humana hacia el sufrimiento de cualquier persona, esté donde esté.

No hay duda de que la gente de Amona está experimentando un sufrimiento real en estos días, no sólo debido a su dificultad de encontrar una nueva vivienda, sino principalmente debido a la sensación de que un sueño se ha hecho añicos. Las personas evacuadas de las casas en que vivieron durante 20 años, en condiciones precarias, estaban cumpliendo con una visión ideológica, y sienten su corazón roto.

Los valores básicos de la izquierda deberían promover que abrieran sus corazones, por instinto, ante la angustia de la gente de Amona. Un campo de la izquierda que opta por cerrar su corazón al dolor de su prójimo no es digno de su nombre y de su pretendida superioridad moral.

En un mundo más maduro, el de las personas complejas, no debe haber contradicción con los sentimientos de tristeza y alegría en los corazones de todos y cada uno de nosotros, tanto de derechas como de izquierdas. La derecha, junto a su evidente dolor, debería estar contenta y orgullosa de su nación por tener éxito en la aplicación del estado de derecho, incluso si contradice los planes políticos de la derecha. Esta es una verdadera prueba para examinar el nivel de interiorización de su compromiso con el estado. Si la evacuación se completa sin graves violencias, el evento sería considerado como un hito en el fortalecimiento del estado de Israel, que es el primer y más importante valor nacional.

La izquierda, junto a su evidente satisfacción, debería haber interiorizado el sufrimiento humano, al que tanto apelan cuando se refieren a los otros, "y no alegrarse cuando un hermano cae", Por supuesto, las personas de Amona construyeron su casa en una tierra rocosa que no les pertenecía, por lo que su evacuación era necesaria. No obstante, deberíamos estar de pie delante de la gente en un momento de crisis personal a la luz de la demolición de su casa. Una verdadera izquierda nacional debería haber demostrado un sentimiento básico de asociación hacia ellos, similar al que siente hacia otras personas desalojadas, como los beduinos en el Negev o los inmigrantes en el sur de Tel Aviv. El sufrimiento es el sufrimiento.

Seremos capaces de afrontar mucho mejor los conflictos internos si en la primera etapa cada campo ideológico se remonta hacia sus valores básicos, la estatalidad nacional para la derecha y el humanismo liberal para la izquierda. Es una buena base para una amplia alianza social y moral entre los principales campos ideológicos de Israel.

Labels: ,

Las criticas a la evacuación de los beduinos de Umm al-Hiran o cuando el lavado de cerebro funciona - Ben-Dror Yemini



Las palabras "racismo" y "discriminación" se han escuchado en numerosas ocasiones en los últimos días. Esto es, después de todo, la única cosa que los altavoces de la izquierda radical pueden decir sobre la evacuación de Umm al-Hiran .

He estado allí más de una vez. He comprobado los hechos. Los tribunales los han comprobado en varias ocasiones. Las reivindicaciones de discriminación, racismo, despojo y de unos derechos de tiempos inmemoriales han sido refutadas una y otra vez. Pero aquellos que plantean estas falsas afirmaciones no están dejando que los confunden. Están corriendo hacia adelante a toda velocidad.

Los miembros de la tribu de al-Qiyan tienen razón. De hecho fueron trasladados a la zona del Bosque de Yatir en la década de 1950. Se instalaron allí con permiso. Precisamente porque tienen ciertos derechos han sido reconocidos por las autoridades y por los tribunales, se les ofreció moverlos - gratis - a la comunidad regulada de Hura. No sólo recibirían tierra libre, un cuarto de acre para cada hogar, y no sólo la infraestructura sería suministrada por el gobierno, sino que cada familia recibiría un pago adicional de al menos 100.000 NIS para construir su propia casa. Por otra parte, cada hombre casado con más de una mujer recibiría unidades de tierra según el número de sus esposas, y todo ello a pesar de que la poligamia es ilegal. Y con el fin de no discriminar a los más jóvenes, todos los mayores de 24 años recibirían un hogar independiente.

Antes de que digan que esta era una solución insuficiente, hay que señalar que la mayoría de los miembros de la tribu la consideraron una propuesta justa y suficiente. Por ello se trasladaron a la localidad de Hura. Muy pocos decidieron quedarse. Y de esos muy pocos, solamente una pequeña minoría abandonó la zona de Yatir y se extendió a la zona de Hiran. Las tomas aéreas documentan exactamente lo que ocurría allí a partir de la década de 1960: La construcción ilegal continuó incluso después de que en 2002 se decidió construir la comunidad de Hiran, y no sólo para los judíos como afirman los calumniadores.

Esa minoría de la minoría está en el centro de la violencia que estalló. Esta minoría piensa que tiene un respaldo masivo. Y eso ocurrió porque los activistas radicales de la izquierda, la mayor parte o la totalidad de ellos de las ONG financiadas por el New Israel Fund (NIF), junto con activistas de Balad y el movimiento islámico, y con la ayuda de una gran cantidad de dinero europeo, convirtieron la batalla contra Israel en una batalla contra el supuesto "racismo" de Israel.

Es esta coalición roja-verde de izquierdistas radicales e islamistas, junto con sus financiadores europeos, los que se mueven en contra de cualquier medida acerca de la comunidad beduina. Cuando Ibrahim Aloquili, quien sirvió como presidente del comité de "aldeas no reconocidas", avanzó un diálogo con el gobierno, una web afiliada a la NIF escribió que estaba "saboteando los intentos de otros líderes para avanzar en una línea más dura contra el gobierno". Por supuesto, la gente del NIF ha optado por apoyar a la minoría que rechaza los acuerdos, por lo que cada voz beduina cuerda debe ser removida del camino.

Los argumentos que estoy formulando no pertenecen a ninguna de las partes. Se basan en una sentencia del Tribunal Supremo que determinó con estas palabras que "la mayor parte de los miembros de la tribu se trasladó a Hura - una comunidad beduina regulada y conectada a las infraestructuras - y se requieren de los restantes que evacuen sus hogares, y se les ha ofrecido instalarse en Hura... por lo tanto no están siendo expulsados ​​y no están siendo abandonados. La evacuación sugerida implica diferentes propuestas para tal movimiento, como construcción de casas, una compensación o una opción de alojamiento, ya sea en la ciudad de Hura o en la comunidad de Hiran, que está a punto de ser construida... La comunidad planificada no impide que los miembros de la tribu vayan a vivir allí... Cualquier persona que desee vivir en Hiran tiene derecho a hacerlo, con sujeción a la ley y a las condiciones fijadas".

Las organizaciones de la izquierda radical funcionan como una máquina de propaganda anti-israelí en todo el mundo. El Haaretz publicó innumerables artículos contra el Estado. Cuando se les presentó un artículo refutando tales afirmaciones, el Haaretz se negó a publicarlo. Para ellos la libertad de expresión está reservada para una sola opinión. La organización radical Rabinos por los Derechos Humanos se superaron a sí mismos mediante la filmación de una película de incitación titulada "El violinista sin techo". Son cosas que funcionan. Incluso el Parlamento Europeo adoptó una resolución contra Israel en lo que respecta a los beduinos. Inclusive una periodista de la Radio del Ejército, ​​Khen Elmaleh, escribió en Facebook que "también hubiera atropellado a un policía si me hubieran evacuado por la fuerza de mi casa".

En definitiva, el terror recibe justificaciones. Un número significativo de los entrevistados sobre el tema en los medios de comunicación revelaba una completa ignorancia de los hechos. El lavado de cerebro desde la izquierda funciona. Y esto lleva a la violencia y al derramamiento de sangre. Poco después recibimos una prueba aún más triste de eso (el atropello mortal de un policía y la muerte de su atropellador).

Y una cosa más. En mis conversaciones con la gente del lugar me dio la impresión de que estaban listos para un acuerdo que permitiría a los residentes de Yatir quedarse donde estaban mientras evacuaban las pocas casas de Umm al-Hiran. La situación sobre el terreno podía justificar una disposición de este tipo, a pesar de los fallos de los tribunales. Pero es probable que su voluntad se enfrentara a los incitadores de Balad, del Movimiento Islámico y de la izquierda radical. Ellos nunca han querido un acuerdo. Ellos nunca han estado a favor de los beduinos. Ellos solamente están en contra de Israel.

Labels: ,

Una evacuación dolorosa pero necesaria - Ben-Dror Yemini - Ynet



No hay necesidad de estar de acuerdo con sus puntos de vista políticos para poder compartir su dolor. No, ellos no son un grupo de fascistas. Ellos no son racistas. Hay una minoría racista y hooligan entre los colonos, pero la hay como en toda comunidad humana. Dudo que haya una minoría tal en Amona. No son colonialistas. Incluso si parecen muy duros, y no están tratando de serlo, no van a llegar al 1% de los horrores cometidos, por ejemplo, por los franceses en Argelia. Ni ellos, ni el IDF ni Israel.

Sin embargo, la evacuación  de Amona estaba justificada. Pero el hecho de que la evacuación esté justificada no se deriva de la desheredación de cualquiera de sus tierras. Se instalaron en un terreno rocoso. Nadie ha demostrado la propiedad de esa tierra y nadie trabajaba esa tierra. Ellos hicieron florecer el desierto. Lo hicieron, nadie más. Construyeron una comunidad gloriosa. Pero incluso en aquel entonces se les informó que el puesto era ilegal. La pasión política, la fe en la Gran Tierra de Israel les hizo hacer caso omiso de cualquier orden del gobierno y de cualquier orden administrativa en contra de la construcción. Porque con una estrategia inteligente pueden librar su guerra.

Pero este no es un problema legal. Yo pido perdón a los expertos legales y a los jueces, pero en un marco legal, en las circunstancias que se han creado, un arreglo podría haber sido encontrado. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos abordó un precedente similar en la década de 1990. Los refugiados de la parte griega de Chipre afirmaron que sus hogares, con documentos que demostraban la propiedad de auténticas casas y no un terreno rocoso, habían sido robados en el lado ocupado por Turquía. El tribunal europeo desestimó la demanda y dictaminó que habían pasado años y las circunstancias habían cambiado, nuevas personas (colonos de Turquía) se había asentado en sus tierras, por lo que la solución no sería la devolución de los hogares y la evacuación de los colonos. Si esa fue la sentencia allí donde existían casas e inmuebles, quizás también podría aplicarse con mayor razón para un terreno rocoso y sin edificios.

Entonces ¿por qué se justifica sin embargo esa evacuación? Porque no es un tema legal. Es sobre todo una cuestión política. ¿El interés nacional, el interés sionista, justifica también los asentamientos fuera de los bloques de asentamientos? ¿Queremos una solución de un único estado? ¿Queremos una entidad que puede acabar siendo ya sea una especie de estado de apartheid o bien un estado bi-nacional o árabe? Estas son las opciones. Esto es lo que nos ofrecen cualquier persona que apoya los puestos avanzados o la expansión de la construcción más allá de los bloques de asentamientos. Aquí es donde la parte más dura de la derecha nos lleva. Es una dirección antinacional y antisionista. No es su intención, pero es el resultado. No hay apoyo entre el público israelí para una expansión más allá de los bloques de asentamientos. Tampoc hay apoyo entre la gente para el establecimiento de un único estado. Pero hay una mayoría en la coalición. Esa es la paradoja de Israel.

Esto no quiere decir, podemos añadir, que la solución adoptada sea el final de nuestro control de los territorios. O de los dos estados. También debemos tener en cuenta otras opciones. Un estado palestino, por el momento, es también una receta para el desastre. Casi todos los argumentos presentados por la derecha dura en este contexto son ciertos. Las predicciones de la derecha, es cierto, tienen una tendencia a autocumplirse gracias a ellos mismos. La izquierda debe prestar atención. Pero el hecho de que un Estado palestino no esté en la agenda no significa que tengamos que marchar hacia el desastre de un único estado.

Precisamente a causa de esta lógica, que distingue entre lo que va a seguir formando parte de Israel en cualquier caso y lo que se encuentra fuera de los bloques de asentamientos, el proyecto de ley de Reglamento debe ser aprobado y aplicado al 4-6% de las tierras de Judea y Samaria, donde la mayoría de las judios residen. Por lo tanto, la evacuación de casas individuales de judíos en una comunidad ubicada dentro de los bloques de asentamientos, lo que podría ocurrir después de Amona, sería una doble injusticia: Tanto jurídica como política. Legalmente, porque no existe un precedente jurídico internacional contra tal evacuación; y políticamente, porque siempre que la ubicación esté dentro de los bloques, no hay necesidad de evacuarlos. Y no se va a beneficiar a nadie, y tampoco nos salvará del estado bi-nacional. Todo el mundo va a perder. La izquierda sionista debe entenderlo y distinguirse de la izquierda antisionista, que sólo quiere causar daño y dolor.

No hay necesidad de ocultar la disputa, pero tampoco hay necesidad de ensanchar la grieta. Tanto los que están en contra de los asentamientos más allá de los bloques y los que apoyan la evacuación deben compartir la tristeza de los desalojados. Son nuestros hermanos y hermanas. Sus lágrimas también son nuestras lágrimas.

Labels: ,

Amona, la evacuación de un asentamiento y un drama emocional autofabricado - Shmuel Rosner



1.- Amona ya no está. Un asentamiento fue construido y cultivado en la cima de la montaña, y ahora se ha ido. Mujeres y hombres policías evacuaron a los colonos y bulldozers arrasaron las casas. Israel sigue siendo un país de ley y orden, y su gobierno - piensen lo que quieran sobre sus políticas y tendencías de línea dura  - terminan acatando las decisiones judiciales. Así que como escribía no hace mucho tiempo: los colonos no controlan la política de Israel. Ellos tienen una poderosa voz, tienen un pilar, tienen logros y... tienen fallos. En última instancia, el gobierno está en el control y no ellos.

2.- Las evacuaciones parecen dramáticas cuando se siguen los procedimientos. Pero la evacuación de Amona no es dramática. Los colonos y sus partidarios amplificaron un falso shock y el ultraje, el gobierno demostró una falda tristeza y reticencia, el público fue arrastrado hacia una falsa preocupación y preocupación, todos tratando de fabricar un drama emocional. Hecho y publicitado para la televisión, pero mucho ruido y pocas nueces. O muy pocas. Por supuesto, es un poco triste ver como una comunidad tiene que desmontarse. Pero el destino de Amona fue sellada hace mucho tiempo, y los residentes de Amona han tenido muchas oportunidades de encontrar una manera para ir hacia adelante, como una comunidad de constructores en otro sitio. Ellos hicieron su elección: el drama de la evacuación. No fue necesariamente una elección estúpida. Cuando hay drama, el gobierno se pone nervioso y siente la necesidad de compensar a los colonos por su agonía. Amona no pudo permanecer, pero una compensación será posible, y todavía potenciarse.

3.- La historia de Amona es larga. Hace unas semanas, mi hermano Israel Rosner (con su colega Itai Rom) la presentó mediante un informe de investigación de una hora en el Canal 10 Noticias. Voy a resumirla en una frase: El Estado de Israel hizo la vista gorda cuando los activistas decidieron construir un nuevo asentamiento en Amona, en terrenos propiedad de palestinos, y luego se dieron cuenta de que el problema legal con tal movimiento no podía ser superado.

Los colonos de Amona fueron unos peones en un juego mucho más grande que el suyo. Pero no fueron completamente unos peones inocentes. Sí, ingenuamente confiaron en unos líderes que les dijeron que todo iba a estar bien. Sin embargo, ellos no eran ingenuos.

4.- El caso Amona y sus resultados son en parte el resultado de las normas cambiantes de Israel. Algunas cosas podrían hacerse hace veinte años con una inclinación de cabeza y un guiño, y ahora algunos bastardos han cambiado las reglas. Los colonos argumentan con toda la razón: hemos construido Amona de la misma forma en que construimos muchos otros asentamientos. Ladrillo a ladrillo, truco a truco. ¿Por qué está vez el resultado es la destrucción? Debido a la propiedad privada de la tierra sobre la que se construyó Amona. Debido a las tácticas legales más agresivas de las ONG izquierdistas anti-colonos. Debido a la creciente impaciencia de la Corte ante tal engaño e ilegalidad.

Hay muchas razones para lamentar el hecho de que Israel se está convirtiendo en más formal y menos flexible en la aplicación de ciertas normas. Había algo de encantador en la travesura juvenil de Israel. Sin embargo, Israel se está haciendo mayor y más grande y ya no puede comportarse como un adolescente. Tampoco no debe y no puede robar la tierra de su propietario legal.

5.- ¿Ahora que? No mucho. Israel va a probar las aguas de la administración Trump y tratará de volver a las políticas pre-Obama en Cisjordania. Esto es, de nuevo la construcción en los asentamientos. La batalla interna dentro de la derecha israelí no se va a librar entre la conveniencia de construir, sino más bien sobre dónde construir. El primer ministro y el ministro de Defensa quieren construir solamente en los denominados bloques de asentamientos. Sus socios de coalición van a presionarlos para que también exista construcción en los asentamientos más distantes.

6.- La administración Obama le hizo la vida difícil al primer ministro Netanyahu, pero al mismo tiempo también le hizo la vida más fácil. Era la última excusa con la que rechazar las demandas de sus socios más radicales.

Los colonos y sus partidarios esperan que la administración Trump no proporcione a Netanyahu tales pretextos. Tienen la esperanza de despojar a Netanyahu de sus excusas.

Pero aún no pueden: Todavía tiene al fiscal general (que recientemente anunció que él no va a defender la legalidad de una legislación pro-asentamiento que será aprobada en la Knesset) y a la Corte Suprema, tal como ha demostrado el drama de Amona.

Labels: ,